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“No esperen nada”: entrevista con Sadfields

Hay cosas que parecen estar destinadas al desastre, y para Sadfields esto no es nuevo.

“Últimamente he andado valiendo verga, he estado medio nervioso. Pero no por la tocada, sino por lo que conlleva organizar todo esto, por la pinche media shit, el pinche Joyride… (risas)” Son las primeras palabras que suelta Erick (batería), consciente de que Sadfields, proyecto que inició junto con Miguel (bajo) y Daniel (guitarra y voz), está llegando a un primer momento cumbre, a pesar de los contratiempos que han acompañado el lanzamiento de su álbum debut, Homesick.

Originalmente, la presentación en vivo del disco fue programada para el 23 de septiembre en el Multiforo Alicia, sin embargo, la ciudad, destrozada física y anímicamente tras el sismo acontecido cuatro días antes, no estaba lista para un concierto. Ahora, un mes después, parece que nada nos impedirá escuchar lo que Homesick y Sadfields tienen que decir:

 

¿Cómo fue el proceso de grabación del primer LP?

Erick: Voy a empezar con la historia, y este wey te podrá decir el proceso quirúrgico — señala a “caspian”, como acostumbra llamar a Daniel, mientras él divaga y contesta “¡Oh! mira, una mariposa”—.
Conocí a “KB”(Víctor Velázquez) , dueño de Testa Studio, cuando todavía éramos The Bloody — tres años atrás, cuando Daniel se ocupaba del bajo y Mario Ugalde era la guitarra principal—, él estudió con Steve Albini, productor del In Utero de Nirvana,  y topamos que era un trip muy diferente al que tienen todos los estudios convencionales, porque graban en cinta y tienen un equipo muy cabrón. La estructura del lugar es una réplica del Electrical Audio, entonces es como una embajada de Albini en Guanajuato. Ya teníamos la intención, luego todo se ordenó cuando Rod Esquivel, productor del disco, nos dijo “vamos al testa”.

Daniel: Estuvimos dos días, y fue el tiempo preciso para grabar lo que necesitábamos. Rod contribuyó a gran parte del sonido e identidad del álbum con cada detalle que le metió, con un trabajo muy minucioso en el microfoneo y en los efectos. Grabamos seis canciones, decidimos que fuera un álbum corto porque quisimos dejar a un lado lo prescindible, y armar un producto lo más concreto posible. Es un álbum cercano a lo que consideramos sin fallas, en el sentido de que es una experiencia particular, redonda.

—Dicha construcción sonora resulta en un contradictorio y adictivo equilibrio entre punteos pausados y rasgueos frenéticos, remarcados con el fuzz y reverb que envuelven cada nota. La experiencia no es nueva para quien haya visto en vivo a Sadfields, pues dedican gran parte de sus presentaciones a la ecualización y arreglo de cada detalle, para posteriormente salir a destrozar absolutamente todo. —
¿Cuál es la sensación después de escuchar las seis canciones?

Miguel: Nos gusta mucho la idea de que sea un disco que en media hora te ofrezca un rato increíble. Cualquiera puede reproducirlo y simplemente no hacer nada, sólo poner atención. Que sea algo concreto ayuda a que puedas escucharlo varias veces sin que llegue a ser cansado o aburrido, eso me agrada mucho del resultado final.

Erick: Yo lo concibo como un álbum rockero, en el sentido de que en la producción no hubo una saturación de recursos digitales.  Hay muchas reminiscencias a cosas más viejas, la batería y los amplificadores con los que grabamos son como de los 60´s, y no es sólo porque sea equipo vintage, sino que en realidad recreamos esa vibra. Creo que la experiencia parte desde que el estudio narró todo lo que pasó ahí, me gusta pensar que en ese lugar y con esos instrumentos todo se entabló para que el álbum cuente lo que tenga que contar, y de la mejor manera.

Miguel: Pienso que, por la manera en la que se grabó, fue transmitir la experiencia del show en vivo al audio.

Daniel: Emocionalmente pienso que es muy rico, compacta mucho de lo que los tres tenemos, las canciones parecen las emociones de los tres condensadas en momentos y sonidos, y es algo muy perceptible para quien lo escuche. Creo que emocionalmente es un álbum muy honesto y que tiene en realidad lo que es este wey y lo que es este wey — señala a “mike” y a “rick”—.

 

¿Cómo describen su sonido a través de lo que aporta cada uno?

Erick: En la batería yo siempre he estado aferrado a que tiene que ser algo visceral, algo muy “en la jeta”. Generalmente no es algo que haya escuchado en discos locales, últimamente ha sido un instrumento Lo-fi, chance habrá que culpar a Mac DeMarco.  Y no es que esté mal, pero también pienso que a una batería hay que colorearla, hacerla brillar como se debe con golpes concisos. Es escuchar más que un tambor, tiene que vibrar y sonar a algo estruendoso.

Miguel: Cuando empecé a tocar usaba pedales de guitarra, entonces eso nos ayudó a construir un sonido particular. A veces usar un bajo con distorsión es medio incontrolable, pero por alguna razón nos ha salido bastante bien. Pienso que como bajista tienes la obligación de ser el mediador, creo que el ideal es sonar casi tan catchy como una guitarra y tan preciso como una batería, y es lo que intento aportar.

Daniel: A mi algo que siempre me ha llamado la atención es la variedad de texturas y contrastes que puedes conseguir. Me gusta mucho tanto un tono distorsionado e incontrolable, como uno limpio y con personalidad, creo que mi aportación está en el contraste y balance de cada matiz. En cuanto a la voz, es una historia medio rara. La grabamos al final y ya estábamos cansadísimos, realmente no podíamos seguir, así que todo lo que salió resultó ser muy orgánico. Me sorprende porque lo que se siente en el audio es lo más sincero, de lo que siente una persona que no puede estar parada ni un minuto más.

Después de poco más de dos años, reflejados en alrededor de 50 actuaciones en venues como Clavería 22, Capitán Gallo, Capilla de los Muertos, Dirty Sound, Foro Niza, Multiforo Alicia, entre otros; la expectativa que Sadfields ha generado es alta, alimentada por una fanbase que después de escuchar Falling Apart y I Don´t Know Why garantiza el lanzamiento de una de las mejores producciones musicales de la escena nacional independiente.

Un problema con la masterización del disco provocó que el lanzamiento se atrasara casi un año, periodo en el que llamaron la atención como una “banda de culto” ¿Les causa algo de miedo la expectativa que medios y público han generado alrededor de ustedes?

Daniel: No, nada de miedo.

Erick: La expectativa es engañosa, entonces que no esperen nada… no sé, esperen nada, la neta. Sólo topen y escuchen, supongo.

Miguel: No creo que sea miedo, en realidad somos bastantes sinceros con nosotros, con el alcance que hay aquí, y creo que siempre hemos sido conscientes de que para crecer como banda debemos de alejarnos un poco de este contexto, porque sigue siendo un círculo pequeño —viciado, sugieren Erick y Daniel— y puede ser una limitante.

Sobre este contexto al que refieren ¿Les incomoda las constantes etiquetas que ponen a Sadfields como una banda de shoegaze mexicana?

Miguel: Siempre nos hemos sentido bajo la línea del rock alternativo y es común que siempre se relacione a las bandas con música de la generación anterior. Además de shoegaze nos han dicho que somos emo, grunge, noise y un buen de cosas que a veces a nosotros ni se nos ocurre, porque no lo bajamos así, pero es inevitable esas influencias.

Erick: Yo sí me atrevería a decir que no somos shoegaze, personalmente la limitación de la música por géneros siempre se me ha hecho una pendeja inútil. Eso es algo que ponen las personas que se empapan de conciertos, discos y bandas… pero es ajeno, no pertenece al círculo de los músicos.  Finalmente, shoegaze, noise o lo que sea, son un chingo de influencias que haces tuyas y plasmas de manera particular. De hecho, en el video —I Don´t Know Why— quisimos hacer un poco esa mofa de las bandas actuales del género, que sólo repiten y reflejan elementos sin digerirlos o apropiarlos. Quieren la misma guitarra de Thurston Moore, el mismo delay de Neil de Slowdive, los mismos efectos, el mismo look, y eso lo que está de la verga, no te lleva a nada… sólo a hacer un revival, que creo que es por lo que se ha caracterizado México, como cuando hace tres años todos querían ser Ian Curtis.

Daniel: Estoy de acuerdo, y creo que si nos han llegado a categorizar así es por la lamentable situación de los medios y de la escena, que lo hacen para sacar algo digerible y que la gente consuma. Mucho respeto al shoegaze, a quien lo hace como se debe, pero no es lo que somos, quizás las personas quieren ver algo que no es sólo para poder “comérselo” más fácil.

Erick: Es medio lamentable lo que pasa en México porque muchas veces queremos ser un símil de todo, buscamos ser un símil de Inglaterra, de Estados Unidos, pero hay que comenzar a preocuparnos por generar cierta estética propia. Y no significa aislarte y crear nuevas notas o géneros, los elementos están ahí, pero no todo está destinado a ser parte del mismo estilo.

A pesar de ser conscientes sobre las carencias de la escena nacional, el trío reconoce a personas y bandas que son fundamentales en su corta trayectoria, por lo que para el debut de Homesick armaron un cartel en el que figuran Nelson y los Filisteos, El Shirota y  Sunset Images.
¿Qué representan estas bandas para ustedes?

Daniel: Mucho.  Yo las veo como bandas que han estado desde un inicio. A los de El Shirota los vimos desde nuestra segunda tocada, y han estado a lo largo de todo el trayecto, de cierta forma nos han enseñado muchísimo y hemos hecho una muy buena mancuerna. También alguna vez toqué con Nelson y los Filisteos, Erick con El Shirota y los Hawaiian Gremlins, creo que de cierta forma ellos han tenido un impacto en nosotros y nosotros en ellos. Los respetamos muchísimo y los escogimos porque son bandas que, para nosotros, representan lo mejor de aquí.

Erick: Es una aproximación a una curaduría que nos gustaría tener. Fue como preguntarnos “si tú hicieras un show local ¿a quién meterías?” Y todos coincidimos.

Miguel: Yo los veo como las mejores bandas de México, cada una ha sido capaz de dar cátedra en el sonido y en la manera en la que hacen las cosas fuera del escenario. Por ejemplo, el Sunset Images es de las personas más inteligentes que conozco, el cómo trabaja su música es algo impresionante, fue el primer músico nacional con el que en verdad nos cagamos.

Erick: A mí siempre se me ha hecho como el niño prodigio, es como el wey que se sentaba atrás en la escuela y sabía más que el maestro. La primera vez que lo vimos no nos cabía en la cabeza que pudiera hacer tantas cosas a la vez y sonar milimétricamente perfecto. Ese wey está mal, tiene problemas.

Daniel: Yo antes era muy renuente a la música nacional, pero después de verlo quería comprar una camiseta, me cambió la perspectiva… bueno, en realidad estamos hablado mucho de él, pero cada una de las bandas nos ha causado ese efecto.

¿Cuáles son sus planes después de la presentación de Homesick?

Daniel: Después de lanzar esto esperamos salir de tour, ir a otros estados para que este álbum sea escuchado por más oídos y generar la experiencia y el goce de estar en otros lados, que es algo que nos encanta.

Erick: En general eso en lo que se ha basado la banda, lo que más nos gusta es tocar en vivo y salir. En realidad, tal vez no es lo ideal, pero hubiéramos podido seguir tocando sin grabar nada, porque es lo que nos satisface. Pero hay un momento en el que te empiezas a preguntar el “verga, estaría chido que tu nombre se quedara en un pinche tape” ¿Sabes?, como una especie de legado, porque nunca sabes dónde va a llegar, quién lo va a rechazar o alabar.

Miguel: Nos gusta un buen tourear, nunca hemos ido al sur, entonces nos gustaría ir a más estados . Después, eventualmente conforme se de, salir a otro país sería increíble.

Erick: Ahora que mencionas al sur, antes de ir a Estados Unidos yo iría a Latinoamérica— inmediatamente Daniel y Miguel apoyan la idea —Creo que está verga echarte la mano, o sea, para qué pensar en ciudades como LA o NY, donde al final de cuentas puedes ser prescindible, cuando puedes cimentar un movimiento mucho más grueso y culturalmente rico viendo hacia el sur. Es algo que se nos ha olvidado en muchos aspectos, yo creo eso.

 

Lejos de la actitud enérgica que los caracteriza en cada show y a la imagen de “sad boys” que se les atribuye, Daniel, Miguel y Erick evidencian ser un grupo de amigos como cualquier otro, unidos por aficiones simples como hablar de música, películas y decepciones amorosas. Seguramente cuando coincidieron en la preparatoria no pensaron en la posibilidad de ofrecer entrevistas sobre su primer disco.

¿Qué se preguntarían como espectadores? 

Daniel: A mi siempre me ha causado inquietud qué es lo que ven, cómo será ser espectador de un show de Sadfields. Al menos con los videos que he visto, creo que como espectador preguntaría ¿Cómo suena tan enorme, tan estruendoso, pero al mismo tiempo tan adecuado? ¿Cómo pueden estar entre la línea del descontrol y la precisión del sonido?

Erick: ¿Cuántas veces ensayas a la semana?

Miguel: Yo me preguntaría cómo siguen en buen estado sus cosas, si en cada show las tiran y las mandan a la verga.

Erick y Daniel: Es un cagadero, pinches instrumentos frankenstein, ¿De dónde sacan dinero para repararlos? ¿siguen sirviendo?

Esa es LA pregunta, concluyen.

El sábado 21 de octubre a las 19:30 hrs, en el ya mítico Multiforo Alicia, Sadfields presentará Homesick, acompañados por Sunset Images, Nelson y los Filisteos, El Shirota y la banda inglesa Foe Spektor. El costo de la entrada es de $60 o $150 con tape edición especial, todo lo recaudado será donado a las víctimas del 7 y 19 de septiembre.

Ante uno de los gigs más esperados del año los Sadfields recomiendan: Lleven ear plugs, dinero, perras y a sí mismos.

Fotografías por Diego Rodríguez | @dieganjah

 

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