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Oscuridad bailable: reseña a ‘American Dream’ de LCD Soundsystem

Veredicto Joyride

8.9
'American Dream', y es que podría considerarse el disco más oscuro y menos decididamente bailable de LCD Soundsystem, aunque haya ritmo y más ritmo. Y lo curioso, es que evidenciándose con facilidad que Murphy ha evitado poner las cosas fáciles, le han salido un buen puñado de hits que crecen con las escuchas.
Instrumentación 9.2
Producción 9.5
Líricas 8.0

Aceptémoslo: James Murphy la tenía muy complicada de cara a la creación y lanzamiento de American Dream. La separación de LCD Soundsystem, los conciertos finales, el documental, la caja de vinilos recogiendo su despedida a modo de testimonio para el futuro, el retorno apenas cinco años después, las nuevas giras, los festivales, el anuncio del nuevo trabajo… Todo aquello era un riesgo, un camino hacia ‘meter la pata’ y para muchos, una jugada que podría (y debía) salir mal. Obviamente, el neoyorquino ha tenido cabeza suficiente para tomar las mejores variables posibles y dotar a su nuevo disco de una personalidad capaz de diferenciarlo de sus obras previas, todas ellas de indudable valía en una de las carreras musicales más sólidas de los últimos años.

Hubiera sido una estupidez encabronarse en crear diez nuevos hits, así que Murphy ha optado por dejar fluir su cara más post-punk, echando mano más intencionadamente que nunca de sus máximos referentes. No olvida moderar su faceta más eufórica y excitada. ¿Y qué carajo significa eso? Pues que American Dream está salpicado de post-punk, de guitarras que raspan hueso como nunca, de sonidos electrónicos más retro y básicos que en cualquiera de sus pasos previos y de una oscuridad que parece irse evaporando conforme se suceden las escuchas, pero que siempre está ahí, densa, provocativa y orgullosa.

American Dream huele al New York primigenio de los ochenta: a los Talking Heads menos pop y a los Liquid Liquid menos contorsionistas. Pero también cruza el Atlántico para beber los vientos por ese Bowie crepuscular cuya influencia siempre ha rebotado en la cabeza de James, por los Joy Division más brumosos (sirva como ejemplo el marcial inicio de How Do You Sleep?) y una vez más por los Kraftwerk más reptantes (esa final y siempre en crescendo Black Screen). Porque de ahí viene Murphy y jamás lo ha escondido. Así uno diría que American Dream es lo más sincero que podía firmar LCD en 2017, guste más o guste menos a quienes están ahí fuera esperando, sea con los corazones abiertos o con las garras afiladas.

Las letras siguen siendo concretas, económicas, pero puntualmente directas. Amistad, amor y vivencias geek salpican de luz a la oscuridad que proviene de sus cajas de ritmos y sintetizadores.

Si quieren un resumen rápido, les daré el titular que muchos esperan sobre American Dream, y es que podría considerarse el disco más oscuro y menos decididamente bailable de LCD Soundsystem, aunque haya ritmo y más ritmo. Y lo curioso, es que evidenciándose con facilidad que Murphy ha evitado poner las cosas fáciles, le han salido un buen puñado de hits que crecen con las escuchas.

James, qué bueno tenerte de vuelta por aquí.

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