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Todo fluye como agua de río: reseña al nuevo álbum de Little Jesus

Texto: Roberto Medrano | @soyelroberto

Río Salvaje llegó a todos nuestros sentidos. El regreso de Little Jesus era un hecho y el pasado viernes fue el día. Casillas y compañía presentaron su segundo álbum de estudio; diez tracks que nos llevan a lugares muy diferentes a los que la banda capitalina nos tenía acostumbrados. Atrás quedó el tropipop que nos hizo reventar las piernas de tanto bailar. Hoy existe Río Salvaje, que presume un sonido más rockero dispuesto a invadir nuestra cabeza.

El tiempo pasó, Little Jesus ya no es aquella banda que en el 2013 nos regaló en Norte uno de los mejores discos del año. Hoy se nota un crecimiento tanto artístico como en la producción. La psicodelia y el rock se hacen presentes en las canciones pilares de esta producción pero con toques muy acertados donde dos baladas muestran el lado romántico de estos “cretinos”.

Nuevos Amigos es la bienvenida perfecta para estos nuevos sonidos e historias. Un track que en gran parte se distingue por su base electrónica así como un “cierre/despedida” a sus sonidos anteriores; las guitarras distintivas de la banda se hacen presentes y te abren los ojos ante esta nueva aventura.

La Magia y Mala Onda (primer sencillo de este nuevo disco) preparan el terreno y tus oídos con un bajo protagónico que nos hace sentir cada uno de los sonidos y ritmos.

Lo mejor está por escucharse.

La experimentación por la que la banda apuesta en esta ocasión es un punto a rescatar y aplaudir. Tres baladas, arreglos psicodélicos que dan identidad al disco y actitud rockera en todos los integrantes son el sello distintivo de un río salvaje donde la expectativa por lo que vendrá se mantiene intacta hasta el final del disco y más allá.

Niña bien es una balada cruda pero real, donde la voz de Santiago crea una atmósfera ideal con los teclados de Arturo. Para este punto ya estarás parado de tu asiento moviendo cadera a ritmos salvajes.

Por lo que nuestro oído escucha, la banda decide combinar los nuevos terrenos en una sola canción, es así como el rock psicodélico, la electrónica y una balada pop. Nos referimos a los nueve minutos con veinticinco segundos de La Luna, donde el tiempo es relativo cuando se tiene tanto por disfrutar.

Para cerrar la parte media del disco, Pony y su guitarra surgen para presentar su talento en el momento más oportuno. Este pasaje se llama Golden Choise coros y seis cuerdas le dan cierre al pequeño recorrido que surgió con Niña bien.

Es el turno de tocar.

Trágame Tierra y Nuevo México son dos canciones que te otorgan la posibilidad de palpar el sonido, donde cada instrumento compagina a la perfección y la voz de Santiago goza arreglos que no teníamos el gusto de disfrutar con Little Jesus: nuevos, arriesgados y bien hechos.

Santiago Casillas, Fernando Bueno, Arturo Vázquez-Vela, Carlos Medina y el buen Truco derrochan talento en Río Salvaje, primera composición sin lírica de la banda que se caracteriza por la consistencia y la intensidad que impregnan en la ejecución (sin duda se convertirá en una de las favoritas para escuchar en vivo).

La mexicana Ximena Sariñana y la colombiana Elsa y El Mar se unen al quinteto para demostrar que el rock también tiene su lado romántico con TQM que se distingue por un cierre bastante sospechoso que sólo nos deja pensando en una cosa: Río Salvaje llegó para quedarse.

Un regreso esperado, nuevos sonidos y la confirmación de que Little Jesus tiene algo nuevo que ofrecer. Este río salvaje nos lleva por diferentes caminos y sensaciones pero al final nos da algo genuino por parte de una banda que se entrega desde el estudio y que tiene mucho para dar.

Larga vida a Little Jesus.

About the Author /

En 2011 escribí sobre Jack White e inició Joyride. Rocanrol y karatazos.